Salgo del trabajo escuchando un tema de Borja, llego al hogar, me paro a dialogar con una hoja
y enojado lanzo piedras, alejado de mi sombra, no son horas así que enciendo un cigarro y me relajo
escribo por ti, por mi hago partir, la timidez que nos pide los silencios
tu solo suspira y fustiga la fatiga que nos libra en unidad a nuestra vida de los descontentos
yo desconecto por vosotros, la confianza me mostró su rostro y oscuro que tiene el vuestro
y puesto que puedo el miedo ya me sabe a poco, demasiado roto como para encadenar recuerdo
Alguien le puso salvavidas a mis penas porque intento ahogarlas con alcohol y nunca me funciona
debo solucionar tanto dilema, y en vez de mantener un objetivo me lo tomo todo a broma
soñé con bañarme en el jacuzzi de la fe, que acabe tan seco que casi muero de sed
hoy busco placer, pero no encuentro hueco entre el muñeco y la muñeca que custodia este papel
quiero, saber que puedo mas que poder saber, lo que hacer y no ceder a la merced de tanto miedo
pues entre decir y echar hay diferencias claras y mas cuando se trata de las cosas a la cara.
La cobardía es eludir la perspectiva y dar la vuelta si algo se nos pone cuesta arriba
y así vamos, repletos de autodefensas son orgullos y respeto, depredador y presa
el que tiene dudas, siempre se cuestiona, y el que no razona, es por falta de autoayuda
hay a quien saludas pero pasa, hay quien pasa y saluda en ambos casos la diferencia es escasa
Tuve un presentimiento bastante bueno hacia ti, por eso te eche de mi para no echarte de menos soy así
al menos ameno que al mínimo problema o dilema, frena y te quema el freno porque si
porque nunca habrá mejor defensa que un buen ataque y un ataque nunca es bueno ya que siempre hay una victima
intima y pinta una vida tríptica multiplica por mi lo difícil que es que a ti te ratifica
corrí tras un ayer escurridizo, tropecé dos veces con la misma piedra, me la cambiaron de sitio
en este pasadizo la verdad es una hiedra, para bien o para mal piensa antes de decirlo
lo que sea, y se que a veces se equivoca, lo que no entro por sus ojos que no salga de su boca
pues total, hace muy poca referencia, yo como consejero te receto la paciencia
porque el amor sale muy caro es adictivo, y sin mas reparo hasta yo sigo enganchado
salí mal parado de aquel trato, ella me vendió optimismo, y ahora no tengo ni pa’ tabaco
su interés dormido frente a mi presencia, y yo que creí ser esencial, que ironía..
y si fue mía, pero agote su paciencia, debí considerarla un poco menos especial
repetí dos veces un espacio y reflexiono, me rijo por el si o no cuando me apasiono
merezco merecer menos de lo que me merezco, y si agradezco padecer es porque asi me condiciono
y eso es bueno no?, soy un flojo con espíritu, tu habla de mi, porque de ti no hablas ni tu
tuve suerte, pero hoy me encuentro mal, con tanto principio solo me queda un final.